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Correr por la Playa

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Correr por la playa es una actividad fantástica para cambiar la rutina de los entrenamientos y ganar fuerza en los tobillos y los pies. Sin embargo, existen ciertos factores de riesgo que debemos conocer, para actuar con precaución, ya que se trata de una superficie muy exigente a nivel físico.

Practicar running por la arena (con o sin zapatillas) varía mucho de una persona a otra en función de su biomecánica, historial de lesiones o tipo de musculatura… es decir, lo que puede resultar beneficioso para unos, puede ser malo para otros.

De hecho, correr descalzo por la arena se debe hacer de forma controlada, con buena técnica y compensando los tiempos de carrera por el desnivel de la orilla, ya que de lo contrario se pueden producir graves lesiones.

Lo ideal, si no estás acostumbrado, es correr por el paseo marítimo con tus zapatillas habituales, para evitar complicaciones y, en todo caso, caminar descalzo por la playa, alternando los tiempos de cada pierna. Obtendrás muchos beneficios por el sólo hecho de estar al lado del mar.

Beneficios de correr por la playa:

  • Correr por la orilla del mar, con la brisa marina y el ruido de las olas de fondo, te aporta una gran sensación de relajación y bienestar mental.
  • Se mejora la propiocepción y fortalecimiento de tus tobillos, pero es importante tener una buena técnica de carrera y equilibrar el tiempo que se trabaja con cada pierna.
  • Se intensifica el trabajo de la pisada. Correr por la arena te hará trabajar más profundamente y te cansarás más que en otras superficies, por lo que hay que hacerlo de forma gradual y en tiempos cortos.
  • Se fortalece la planta del pie, ya que se trabaja con toda la planta.


Riesgos o Inconvenientes de correr por la playa:

  • Una pierna se carga más que la otra. La orilla de la playa está inclinada, por lo que se corre con un pie más alto que el otro, una pierna más flexionada que la otra, un lado de la cadera más abducida, basculación de la rodilla, etc. Todo esto supone una mayor carga en una de las piernas.
  • Se realiza un movimiento asimétrico, que genera un gran desequilibrio a nivel físico.
  • Aumenta el riesgo de esguince, por pisar en superficie blanda.
  • Se aplica mayor carga y amplitud del movimiento articular, por ello hay que practicarlo en pequeñas dosis. Se recomienda no sobrepasar los 15 minutos con cada pierna, para no sufrir tendinitis o esguinces.
  • No se recomienda correr por la orilla si no estás habituado. En tal caso, será mejor caminar, alternando los tiempos de apoyo de cada lado, y correr con zapatillas por el paseo marítimo.


Técnica para correr por la playa:

  • Para obtener beneficios hay que trabajar, de forma compensada, la distancia y la velocidad. Para ello hay que alternar el trabajo físico con ambas piernas.
  • La longitud de la zancada debe adaptarse a tu estatura para no padecer dolores en la cadera y pelvis.
  • Conviene apoyar primero el talón y después la planta del pie. El tobillo se flexiona durante el apoyo y la rodilla poco flexionada.
  • La pelvis no debe estar girada y se debe controlar bien la postura abdominal.
  • Puedes ganar potencia en tu zancada si corres con el agua a la altura de las rodillas. De hecho, equivale al trabajo de fuerza del gimnasio o series en cuestas.


En definitiva, aprovecha las vacaciones y practica running siempre que puedas. 

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